PVPC o mercado libre: cómo comparar tu tarifa de luz
No hay una tarifa mejor para todo el mundo. Depende de cuánto consumes, a qué horas y cuánta incertidumbre estás dispuesto a asumir. Así puedes comparar con tus propios datos.
Dos formas de comprar la misma electricidad
En España puedes comprar la luz de dos maneras. La electricidad que llega a tu casa, la red y el contador son los mismos en ambos casos; tampoco cambian los peajes y cargos regulados ni los impuestos. Lo que cambia es cómo se fija el precio de la energía y las condiciones del contrato.
- PVPC (mercado regulado): el precio de la energía lo calcula una fórmula oficial, cambia cada hora según el mercado mayorista y lo publica Red Eléctrica el día anterior. Solo lo ofrecen las comercializadoras de referencia y es para potencias de hasta 10 kW. No tiene permanencia. Lo explicamos en qué es el PVPC.
- Mercado libre: cada comercializadora diseña sus tarifas. Las más habituales son el precio fijo (el mismo precio por kWh a todas horas), el precio por periodos (un precio para valle, otro para llano y otro para punta) y las tarifas indexadas, que trasladan el precio del mercado más un margen de la empresa.
Cuándo suele salir a cuenta el PVPC
- Consumo flexible: si puedes mover la lavadora, el lavavajillas, la secadora o la carga del coche a las horas baratas, te beneficias directamente de las bajadas del mercado. En días de mucha renovable algunas horas cuestan muy poco.
- Bono social: el descuento para consumidores vulnerables solo se aplica con el PVPC. Si cumples los requisitos, esta es casi siempre la opción más económica.
- Disciplina con las horas baratas: el PVPC premia a quien consulta el precio y planifica. Herramientas como Wattino, que avisan de la hora más barata, ayudan a sacarle partido sin estar pendiente.
- Sin permanencia: puedes salir cuando quieras sin penalización.
Cuándo suele salir a cuenta un precio fijo
- Previsibilidad: si necesitas saber cuánto vas a pagar cada mes, un precio fijo elimina la volatilidad del mercado. Cuando los precios mayoristas suben de forma sostenida, como ocurrió en 2022, el precio fijo protege.
- Mucho consumo en horas caras: si gran parte de tu gasto se concentra por la tarde-noche entre semana y no puedes moverlo, en el PVPC pagas las horas más caras del día.
- Poco margen para cambiar hábitos: si no vas a mirar el precio ni programar electrodomésticos, la ventaja del PVPC se reduce.
Ninguna de las dos opciones es mejor siempre. Un precio fijo que hoy parece caro puede salir barato si el mercado sube, y al revés. Por eso conviene comparar con datos propios y revisar la decisión de vez en cuando.
Cómo comparar con tu propia factura
Comparar el precio de un kWh «con todo incluido» lleva a error. La forma correcta es usar tus consumos reales y comparar término a término:
- Busca tus kWh por periodo. Tu factura detalla el consumo en punta, llano y valle (o puedes descargar el consumo horario desde la web de tu distribuidora). Mejor si usas el total de los últimos 12 meses, para no sesgar el resultado con el verano o el invierno. Te explicamos dónde está cada dato en cómo leer la factura de la luz.
- Calcula tu coste de energía con la oferta. Multiplica los kWh de cada periodo por el precio de ese periodo (o por el precio único si es fijo). Comprueba si el precio que anuncian incluye ya los peajes y cargos; lo habitual es que sí.
- Calcula tu coste con el PVPC. Tu factura de PVPC ya trae el importe del término de energía; si estás en el mercado libre, puedes estimarlo con el precio medio del PVPC de cada mes en el precio de la luz por meses, recordando que tus horas de consumo pesan.
- Añade el término de potencia. Multiplica los kW contratados en punta y en valle por el precio por kW y día de cada oferta y por 365. Las diferencias aquí pueden ser importantes.
- Compara sin impuestos. El impuesto eléctrico y el IVA se aplican igual en ambos casos, así que no cambian cuál sale más barato.
Si quieres una comparación oficial y neutral, la CNMC ofrece un comparador de ofertas de energía en su web, donde puedes introducir tus datos de consumo.
Qué revisar en una oferta del mercado libre
- Permanencia: si existe, cuánto dura y qué penalización tiene salir antes.
- Precio por periodo: precio de la energía en punta, llano y valle, y precio de la potencia en punta y valle, por separado.
- Duración del precio: si es fijo durante 12 meses o solo durante una promoción inicial.
- Revisiones de precio: cuándo y cómo puede la empresa actualizar el precio, y con cuánta antelación debe avisarte.
- Servicios añadidos: mantenimientos, seguros o asistencias que se cobran aparte y encarecen la factura.
- Descuentos condicionados: si dependen de la factura electrónica, de domiciliar el pago o de contratar otros servicios.
- Tarifas indexadas: qué fórmula usan, qué margen o comisión suman al precio del mercado y si incluyen los mismos costes que el PVPC.
Cambiar de una a otra
Cambiar de comercializadora o de modalidad es gratuito y no requiere obras ni cambiar el contador; solo necesitas tu CUPS y los datos del titular. Puedes volver al PVPC desde el mercado libre en cualquier momento si tu potencia es de hasta 10 kW, contratándolo con una comercializadora de referencia. Antes de cambiar, revisa las condiciones de baja de tu contrato actual.
Si tienes o te planteas el PVPC, sigue el precio de la luz hoy y aprende a qué hora es más barata la luz para sacarle el máximo partido.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre el PVPC y el mercado libre?
En el PVPC el precio de la energía lo fija una fórmula regulada y cambia cada hora según el mercado mayorista. En el mercado libre el precio lo pacta cada comercializadora en su contrato: puede ser fijo, distinto por periodos o indexado al mercado.
¿Puedo volver al PVPC desde el mercado libre?
Sí, siempre que tu potencia contratada sea de hasta 10 kW. Basta con contratar el PVPC con una comercializadora de referencia. Antes revisa si tu contrato actual tiene permanencia y penalización por baja.
¿Cuándo sale más a cuenta el PVPC?
Suele compensar a quien puede mover buena parte del consumo a las horas baratas, a quien tiene derecho al bono social y a quien prefiere seguir el precio real del mercado. Un precio fijo suele interesar más a quien consume mucho en las horas caras o necesita una factura predecible.